3 de Julio de 2018

Fados con Isabelinha para la noche del viernes en el Centro de Arte ‘Harina de Otro Costal’

La ganadora del Gran premio de Fados de la Radio Televisión Portuguesa, Isabelinha, ofrecerá un concierto de fado el próximo viernes 6 de junio en ‘Harina de Otro Costal’, el antiguo molino reconvertido en centro cultural de arte de la calle Bojeo de Trigueros.

 

Las entradas para el espectáculo que ofrecerá la fadista en el jardín de la antigua fábrica de harinas, se pueden reservar llamando al 652 869 457 o al 959 306 754, o bien online a través del portal www.huelvatickets.com. (pincha aquí)   

 

 

“Isabelinha creció junto a la playa, lejos de la luz melancolíca del fado, las apuestas decían que podía navegar en muchas direcciones, pero no en las aguas de la canción de callejuelas de Lisboa. La música, sin embargo, estaba en todas partes. En el ballet clásico, que practicó hasta los 17 años, o en casa, donde todos los días se oía Jazz, Blues, Bossa Nova, música erudita … y Fado. Pero el Fado ocupaba un lugar aparte. Una especie de barrio inmaterial habitado por toda la familia: padres, abuelos, tíos-abuelos, amigos de larga data. Un código postal tocado a la guitarra. Un documento de identidad escrito a cantar. La certeza de pertenecer a cualquier cosa. A cualquier cosa más grande.

 

Por las voces de la Madre y de la Tía-Abuela – también ellas, Isabeles – siempre acompañadas por un ilustre guitarrista de ocasión, tuvo el primer contacto con los maestros del Fado: Fernanda Maria, João Ferreira-Rosa, Carlos Ramos, Amalia, María Teresa , que se ha convertido en una de las más antiguas de la historia de la música, de la música, de la música, de la música y de la música. influencias en su propio trayecto por el Fado.

Fue a los 18, la primera que se atrevió a cantar. A partir de aquella edad, Isabelinha comenzó a frecuentar varias casas de Fado. Primero, sólo como espectadora. Después, poco y poco, como intérprete. Si para algunos fue una sorpresa, para otros nada tenía más sentido. Tras 8 años cantando en el Clube de Fado en Lisboa, se va creando una identidad a partir de un enorme patrimonio genético y colectivo. Habita, cada vez con más confianza, el lado auténtico del Fado. Se apropia y se libera para servir cada poema y cada melodía con su propia emoción. Por todo lo que la trae hasta aquí, Isabelinha no sabe dónde estará mañana. Pero sabe que el Fado estará en ella. Y con ella.” (ALEXANDRE BORGES)