14 de Mayo de 2018

Generación al Límite: ‘Historias de encuentros y reencuentros’

Por Héctor Núñez.

 

Los cientos de caminos que se entrecruzan en la escena musical son tan inesperados como impredecibles, difíciles de prever e imposibles de adivinar. Los giros y diferentes vertientes que un músico puede llegar a recorrer a lo largo de los años son tan infinitos como las posibilidades de reencontrarse una y otra vez con quienes ya tuvo el placer de compartir escenario. Y esa incertidumbre es la que alimenta la ilusión sin hacerla menguar.

 

En el caso de Generación al Límite tendríamos que hacer una pausa, un receso para localizar dossieres, carteles y recortes de viejos periódicos con los que recomponer la historia de cada uno de sus componentes, y a la vez desempolvar la caja de cassettes para disponer de una banda sonora adecuada que nos acompañe en este trabajo de arqueología musical.

 

 

Mario Gutiérrez comenzó su andadura en la percusión en 1986 y su nombre figura entre algunas de las formaciones más importantes de nuestra ciudad, con un currículum tan extenso como impresionante: Rebelión, Ares, Siberia, Cisne Negro, Macaco, Sumergidos, Sin Prisas, Omma Bos o Por Inercia, con cientos de conciertos a sus espaldas  y siendo reconocido como uno de los bateristas más polivalentes y polifacéticos de la música onubense. Nono Béjar, bajista autodidacta desde el ´88 y ahora reconvertido también a vocalista militó en grupos como SKP, Xinae o Warchild hasta llegar a formar parte de Ocho Vientos y Por Inercia (embrión de GaL), con quienes edita en 2006 ´Unos por Otros´y ´Camino por Andar´ en 2011, además de compaginar actualmente su pertenencia a Eiden, con los que está a punto de editar ´Fénix´. Daniel Vicario es otro de los archi-conocidos de las tablas en Huelva , habiendo pertenecido a formaciones de Pop y Rock como Defectos Capitales, Celta como LiaFail, Seventies como MT Fields o formatos acústicos como Innacoustic o Apuestos y Formidables en una trayectoria multidisciplinar que ya dura más de 25 años. Miguel Ángel Cubero, siendo el más joven y menos prolífico, se incorporó a la escena en 1994 como baterista, llegando a grabar el único disco (obra de culto, una rareza) de Ángeles Caídos en el ´97, aunque su paso a la guitarra le hizo incorporarse posteriormente a Quintaesencia y ahora a GaL. Y (last but not least), aunque ya no pertenezca oficialmente a la formación Ismael Sánchez, otro de los supervivientes de la escena, onubense de adopción y colaborador en mil proyectos relacionados con la música, fundador y miembro fundamental de la banda hasta su cese, dejó perfectamente marcado el camino a seguir por este puzzle de talento.

 

 

Sería muy fácil catalogar a Generación al Límite simplemente como otra  Cover Band o Banda Tributo, muy cómodo, pero dejaríamos atrás un importante pedazo de historia de la música de Huelva… o quizás 5. El por qué del abandono en los últimos años de la composición de material propio, dedicando casi todo su tiempo a recopilar, clasificar y seleccionar un set list de grandes compositores de rock en español para adaptarlo y reinterpretarlo desde su terreno, obedece precisamente (aunque pueda parecer lo opuesto) a su absoluto amor por la música, al respeto hacia los autores y a la búsqueda de diferentes alternativas para poder seguir ofreciendo música en directo en un momento de declive en la respuesta del público hacia nuevas propuestas.

 

 

Han logrado establecer una especial conexión con la audiencia y retomar la música en directo para todos los públicos, en cualquier tipo de escenario, de una manera cercana y familiar. Han conseguido crear círculos y vínculos personales entre música, músicos y oyentes y, evidentemente, estas sensaciones no se alcanzan por casualidad, al igual que tampoco existe una fórmula magistral con la que provocarlas. ¿La veteranía es un grado? Tal vez sí…

 

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