7 de Mayo de 2018

Bolu2 Death: Teorías de evolución

Por Héctor Núñez.

 

Erróneamente, se han ido desarrollando teorías sobre fases evolutivas de aplicación exclusiva a los seres vivos, aunque en realidad se trate de un proceso que afecta a todo lo que nos rodea, y las artes en general y particularmente la música no están exentas de padecer o beneficiarse de ello. Curiosamente también, la RAE asigna el término evolución a la transformación gradual o al movimiento coordinado y en nuestra tierra tenemos muchos ejemplos de artistas que encajan en ambas designaciones al mismo tiempo. Bolu2 Death son el sinónimo de constante evolución y a la vez continuo movimiento.

 

Desde su extraña fundación hace casi diez años, B2D han ondeado la bandera de la provocación y la irreverencia hacia los sistemas establecidos en cualquier estrato social. Publicando uno de los primeros discos/maquetas virtuales de nuestra ciudad (no hay copias físicas que lo corroboren) lograron captar la atención en primer lugar de su círculo más cercano, dispuestos a compartir su filosofía musical basada en una ecléctica mezcla de Metal, Hardcore, Electrónica y Raíz Andaluza, que ellos mismo bautizaron como Flamencore.

 

 

Imprimiendo una primera dosis de profesionalización, en 2011 editaron Avíate, su primer trabajo oficial con Música Fundamental (sello referente en nuestra ciudad dirigido por Carlos Ferrer) logrando alcanzar a un sector de público más amplio, e iniciando su asociación con Promio Films (otra referencia clave en audiovisuales de Huelva que comenzaba su andadura casi al mismo tiempo) para darse a conocer desde el primer momento fuera de nuestra fronteras.

 

Su evolución continúa con Mastica Tus Dientes en 2013, donde su concepto visual se desarrolla al mismo ritmo que el musical, abordando caminos más complejos mientras dejaban patente que su seña de identidad se asentaría en gran medida sobre la imagen y el impacto que produce al asociarse con su sonido. Más matices, producción más profesional y una excelente presentación que los sitúa en el punto de mira de la escena under, ávida de descubrir nuevas y “exóticas” propuestas.

 

 

La curva evolutiva se acentúa aún más en 2016, cuando tras una serie de cambios la formación queda reducida a un cuarteto con Mario Lérida, Pepelu Corrales, Juarmi Ramírez y el jiennense Francisco Llévenes lanzando el impresionante Dualitas con Necromance Records. Introducen nuevas tendencias estilísticas, afianzan su potentísimo sonido, abordan las composiciones tanto en español como en inglés y alcanzan un nivel de aceptación impensable en sus inicios. Las críticas positivas tanto dentro como fuera de España se cuentan por decenas y culminan su impresionante y ascendente promoción participando en uno de los festivales más importantes de Europa, el Resurrection Fest.

 

Y llegamos al presente, donde la línea espacio temporal vuelve a crear un vértice tras el traslado de la casi totalidad de B2D a Madrid, desde donde lanzan una nueva andanada de impresionantes composiciones bajo el nombre de Spiral y consolidan su nivel de madurez creativa. Probablemente su magnum opus, su cumbre, los temas más completos escritos hasta la fecha expuestos bajo una producción sublime, lo suficientemente limpia como para apreciar matices sin perder un ápice de la agresividad y energía innata de la banda. Todo ello nuevamente con un concepto gráfico único (obra del propio Mario Lérida) y un soporte audiovisual de Promio Films que complementa a la perfección a la vez que enriquece aún más su obra.

 

 

Símbolos de la cara más cruda y realista de nuestra tierra,  una propuesta desubicada geográficamente, de carácter abierto y natural pero que deja entrever sus raíces en cada nota. Esfuerzo, trabajo, constancia, dedicación y, sobre todo, actitud. Ámalos u ódialos, pero que la indiferencia no sea un obstáculo para descubrirlos.