15 de Enero de 2018

Diputación acoge la exposición ‘1888. Riotinto: lágrimas de pincel’ en el 130 aniversario del Año de los Tiros

La muestra recoge 13 acuarelas realizadas por Jaime Pandelet que ilustran la quinta edición renovada del libro ‘1888. El año de los tiros’, de Rafael Moreno. La exposición puede visitarse en la Sala de la Provincia de la Diputación de Huelva del 10 al 27 de enero en horario de 10 a 14h y de 17 h a 21h. de lunes a viernes y de 10 a 14h. los sábados.

 

Un total de 13 acuarelas realizadas por el dibujante Jaime Pandelet (Madrid, 1959), centran la exposición titulada “1888. Riotinto: lágrimas de pincel” en la que se recoge además una serie de documentos fotográficos y periodísticos de gran valor histórico -algunos inéditos- distribuidos en 24 paneles explicativos, así como una proyección audiovisual sobre los protagonistas e investigadores previos de este acontecimiento vital en el devenir de la historia denominado ‘el año de los tiros’, acaecido en el municipio de Minas de Riotinto el 4 de febrero de 1888.

 

 

 

Esta muestra parte de la iniciativa puesta en marcha por el Grupo de Trabajo Recuperando la Memoria Histórica y Social de Andalucía de CGT-A con motivo de la conmemoración, en 2018, del 130 aniversario de la masacre de Riotinto que marcó la historia del movimiento obrero y medioambiental. Para ello, se ha reeditado el libro 1888. El año de los tiros, de Rafael Moreno (Cumbres Mayores, 1964), una obra novelada sobre este hecho histórico que vio la luz en 1998 y que ahora, en esta quinta edición renovada y revisada, cuenta con las ilustraciones de Jaime Pandelet y prólogo del historiador Antonio Miguel Bernal, Premio Nacional de Historia 2006 y catedrático de la Universidad de Sevilla.

 

Para el escritor y periodista onubense, el principal objetivo de las ilustraciones de Pandelet ha sido recoger el sentimiento, los paisajes, las emociones y el sufrimiento desde la mirada de las víctimas, “verdaderos protagonistas de esta masacre, en la que decenas de campesinos, mineros, mujeres y niños que salieron a las calles aquel fatídico día, encabezados por el anarquista de origen cubano Maximiliano Tornet, pidiendo mejoras sociales, laborales y sanitarias.